Historia de la perfumería: del ritual al arte de crear aromas
· NotaNicho
Cada perfume tiene una historia que comienza mucho antes de llegar a un frasco. Detrás de sus aromas hay conocimientos sobre plantas, intercambios comerciales, prácticas religiosas y descubrimientos científicos.
Conocer ese recorrido nos ayuda a comprender algo esencial: el perfume es una creación cultural. Sus ingredientes, formas de elaboración y usos cuentan cómo distintas sociedades han entendido el cuerpo, el placer y la identidad.
Antes del perfume en spray
Para acercarnos a los orígenes de la perfumería, debemos ampliar nuestra idea de lo que significa un perfume. Durante buena parte de su historia, los aromas se utilizaron en forma de resinas quemadas, aceites, ungüentos y polvos.
En el antiguo Egipto, los aceites perfumados y los cosméticos formaban parte tanto de la vida cotidiana como de las prácticas funerarias de quienes podían acceder a ellos. Los recipientes conservados permiten reconocer la importancia de estos preparados: el Metropolitan Museum of Art, por ejemplo, custodia un frasco para ungüentos de aproximadamente 1878–1749 a. C.
Esto cambia nuestra manera de imaginar un perfume antiguo. En lugar de una nube de alcohol pulverizado, debemos pensar en una preparación que se extendía sobre la piel o en un material aromático cuyo olor se liberaba con el calor.
Mesopotamia: un oficio que dejó registro escrito
Uno de los testimonios más interesantes de la perfumería antigua está asociado a Tapputi, una especialista asiria cuyo nombre aparece vinculado a una receta conservada en escritura cuneiforme, hacia 1200 a. C.
El documento, estudiado en el libro Women in the History of Science: A Sourcebook, muestra que la elaboración de perfumes ya implicaba procedimientos organizados y conocimientos especializados. También permite reconocer la participación de las mujeres en la historia de este oficio.
Tapputi es una de las perfumistas más antiguas documentadas por su nombre. Presentarla como la persona que “inventó el perfume” iría más allá de lo que demuestra el registro histórico.
El mundo griego: aprender a combinar y conservar
Hace más de dos mil años, algunas preguntas de los perfumistas ya resultaban sorprendentemente familiares: ¿qué ingredientes combinan bien?, ¿cómo conservar un aroma?, ¿qué base permite que dure más?
En Sobre los olores, Teofrasto examina los aceites utilizados como vehículos, las partes de las plantas empleadas en perfumería y los efectos de distintos tratamientos sobre los materiales aromáticos. Sus observaciones muestran que componer un perfume exigía seleccionar, transformar y equilibrar ingredientes.
Una de las ideas más interesantes del tratado es la atención que presta a la permanencia del olor. La búsqueda de duración, tan habitual entre quienes compran perfumes hoy, ya preocupaba a los artesanos de la Antigüedad.
La Edad Media: el conocimiento aromático continúa
La historia del perfume no se detuvo durante la Edad Media. En distintas sociedades, las sustancias aromáticas siguieron vinculadas al cuidado del cuerpo, la medicina, la alimentación y la vida religiosa.
Un testimonio bibliográfico relevante es el tratado de Al-Kindi, del siglo IX, dedicado a la química del perfume y las destilaciones. Su existencia documenta el lugar que ocupaba este conocimiento en la tradición científica de lengua árabe. La edición de Karl Garbers, publicada en 1948, conserva el texto árabe junto con su estudio y traducción.
La destilación llegaría a convertirse en una herramienta fundamental del oficio: permite recuperar componentes aromáticos mediante evaporación y posterior condensación. En su manual de 1857, el perfumista G. W. Septimus Piesse la describe junto con otras técnicas de extracción, como la expresión, la maceración y la absorción.
Grasse y el desarrollo de la perfumería europea
En la historia europea, Grasse adquirió un papel destacado como centro de producción de materias primas aromáticas. Los guantes perfumados formaron parte de esa actividad y contribuyeron a la prosperidad de la ciudad.
Entre las técnicas asociadas a su tradición destaca el enfleurage: las flores se ponían en contacto con una grasa capaz de captar su aroma. Este procedimiento permitió trabajar con flores demasiado delicadas para ciertos tratamientos térmicos.
Durante el siglo XVIII, otro nombre se convirtió en referencia: Johann Maria Farina, cuya casa se estableció en Colonia en 1709. Su Eau de Cologne quedó asociada a una propuesta de frescura cítrica que ocupa un lugar propio en la historia del perfume.
El siglo XIX: la química amplía la imaginación
A finales del siglo XIX, la química transformó las posibilidades de creación. El estudio de los materiales naturales y el desarrollo de sustancias sintéticas ampliaron la paleta disponible para los perfumistas.
Jean-Claude Ellena explica este cambio en Perfume: The Alchemy of Scent: la combinación de ingredientes naturales y sintéticos permitió construir composiciones que ya no necesitaban reproducir una flor o una materia prima concreta.
Un ejemplo es el acorde ambarado basado en vainillina y ládano. En este contexto, “ámbar” designa una construcción olfativa; no significa que el perfume contenga ámbar fósil.
En 1882, Fougère Royale, creado por Paul Parquet para Houbigant, se convirtió en una referencia fundamental para la familia fougère. Su importancia ayuda a entender cómo una composición puede establecer un lenguaje que después interpretan otros perfumistas.
El siglo XX: perfume, diseño e identidad
A comienzos del siglo XX se estrechó la relación entre perfumería y moda. Ellena describe el papel de François Coty en la presentación comercial del perfume y el de Paul Poiret en la incorporación de fragancias al universo de un diseñador.
El frasco, el nombre y la identidad de la casa pasaron a formar parte de una experiencia concebida en conjunto.
En 1921 apareció Chanel N°5, creado por Ernest Beaux. Su composición floral aldehídica se convirtió en uno de los grandes referentes de esta etapa. Los aldehídos contribuyen a su carácter particular y muestran cómo la química puede participar en una expresión olfativa reconocible.
Una línea del tiempo para orientarnos
Esta selección reúne algunos hitos documentados; no pretende representar todas las tradiciones aromáticas del mundo.
| Fecha o período | Hito | Qué nos permite comprender |
|---|---|---|
| Hacia 1878–1749 a. C. | Recipiente egipcio para ungüentos conservado en el Metropolitan Museum. | La importancia de los preparados perfumados en la vida y las prácticas funerarias. |
| Hacia 1200 a. C. | Receta asiria asociada a Tapputi. | La existencia de conocimientos especializados y mujeres dedicadas al oficio. |
| Finales del siglo IV–comienzos del III a. C. | Teofrasto escribe sobre los olores. | El estudio de ingredientes, mezclas y conservación. |
| Siglo IX | Tratado de Al-Kindi sobre perfume y destilaciones. | La presencia de la perfumería en la tradición científica de lengua árabe. |
| 1709 | Fundación de la casa Farina en Colonia. | Un hito en la historia del Eau de Cologne. |
| 1857 | Edición del manual de perfumería de Piesse consultada para este artículo. | La sistematización de técnicas de extracción y elaboración. |
| 1882 | Fougère Royale, de Houbigant. | Una referencia decisiva para la familia fougère. |
| Finales del siglo XIX | Expansión de la química aplicada a la perfumería. | Una paleta más amplia y nuevas posibilidades de composición. |
| 1921 | Chanel N°5, de Ernest Beaux. | La consolidación del vínculo entre composición, moda e identidad de marca. |
Fuentes de la cronología: obras y registros citados en el artículo.
Aprender historia también cambia nuestra manera de oler
La próxima vez que pruebes una fragancia, puedes hacerte tres preguntas: ¿qué materiales reconozco?, ¿qué sensación construye su combinación?, ¿qué parece querer expresar?
La historia nos enseña que un perfume puede ser una preparación ritual, un objeto de cuidado, una investigación técnica o una creación artística. A veces reúne varias de esas dimensiones.
En NotaNicho, queremos que el Cuaderno olfativo sea un espacio para descubrir esas conexiones y desarrollar una mirada propia. Porque conocer un perfume también significa aprender a prestar atención.
Bibliografía y fuentes
Libros y capítulos
- Escobar, Eduardo A. (2023). “Tappūtī-bēlat-ekalle (fl. 1200 BCE): A cuneiform tablet on Middle Assyrian perfumery (c. 1200 BCE)”. En Women in the History of Science: A Sourcebook, pp. 15–22. UCL Press. Registro y acceso al capítulo.
- Teofrasto. Concerning Odours —Sobre los olores—, en Enquiry into Plants, vol. II, traducción de Arthur Hort, edición de 1926. Especialmente secciones 14–31 y 37–41. Texto digitalizado.
- Piesse, G. W. Septimus (1857). The Art of Perfumery, and Methods of Obtaining the Odors of Plants. Lindsay and Blakiston. Especialmente secciones II y III. Texto completo en Project Gutenberg.
- Ellena, Jean-Claude (2011). Perfume: The Alchemy of Scent. Arcade Publishing. Capítulo I: “Birth of Modern Perfumery”. Fragmento consultado.
- Al-Kindi (siglo IX). Kitāb kīmiyāʾ al-ʿiṭr wa-l-taṣʿīdāt. Edición y traducción de Karl Garbers, 1948, F. A. Brockhaus. Registro bibliográfico de Wellcome Collection. Se consultó el registro de la obra, no su texto completo.
Fuentes de contraste
La información también se contrastó con material del Metropolitan Museum of Art, el Musée International de la Parfumerie de Grasse y la documentación histórica de las casas Farina, Houbigant y Chanel.
