El verano no es solo calor, es el alivio que se encuentra a la orilla de un lago cristalino al amanecer. Melón comienza con una claridad absoluta, como si cortaras la fruta fría y el aire se llenara instantáneamente de gotas de agua y dulzor transparente. No es un dulce pesado, es una frescura acuática que parece bajar la temperatura de la piel apenas la toca.
A medida que el sol sube, la fragancia se vuelve más profunda. El melón se rodea de un aura de flores blancas y un almizcle limpio, transformando esa chispa frutal en una elegancia minimalista. Es el aroma de una tarde de descanso bajo un árbol de sombra generosa, donde el tiempo parece detenerse y la única preocupación es disfrutar del presente.
Es una estela que proyecta serenidad y luz. Un perfume que no necesita gritar para destacar, porque su pureza es su mayor fuerza. Es la sensación de libertad, de aire puro y de una naturaleza que se entrega sin reservas en su estado más jugoso y vital.
Nariz: Maximiliano Cifuentes.
Notas: Melón, Jazmin Sambac, Nerolí y Vainilla.
top of page
$33.000Precio
bottom of page



