El despertador no tuvo piedad, pero la mañana en Santiago se sentía distinta cuando Lucas alcanzó el frasco de Nanái. Al presionar el atomizador, el caos de la ciudad quedó fuera de su habitación. No era una explosión de energía, sino un susurro de paz, el aroma de la manzana verde y la brisa salina lo envolvió como una sábana de lino recién lavada.
Mientras caminaba hacia el metro, el sol rozaba su piel y el perfume reaccionaba, liberando un fondo de vainilla suave y almizcle que se sentía como un "cariñito" al alma. En medio del ajetreo, él llevaba su propio oasis. No buscaba conquistar el mundo con estridencia, sino habitarlo con serenidad.
Al llegar a la oficina, una colega se acercó y sonrió, "Hueles a calma". Lucas sonrió de vuelta, Santiago David no había embotellado solo un perfume, había capturado un abrazo en pleno vuelo.
Nariz: Santiago David
Notas de salida: Frangipani, Manzana verde, Cassis.
Corazon: Bergamota, Sal.
Notas de Base: Vainilla, Almizcle
top of page
$65.000Precio
bottom of page


